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Praderas Naturales

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Beneficios de las praderas naturales

• Atracción de insectos polinizadores y avifauna
• Reducción de los costes de mantenimiento de los espacios
• Gestión autorregulada del crecimiento de la pradera
• Incremento en la calidad medioambiental y paisajística del entorno
• Dificulta la aparición de plantas no deseadas
• Requerimiento hídrico ajustado a la estacionalidad climática
• Mantiene la calidad del agua, del aire y ayuda a la estabilización y fertilidad del suelo
• Aumento de la biodiversidad florística y faunística
• Permite mitigar los efectos del cambio climático

Pradera Mediterránea

Composición de semillas de especies de plantas autóctonas, tanto anuales, como vivaces, adecuadas para la creación de praderas naturales en zonas de clima mediterráneo, tanto en el Oeste como en el Centro Peninsular.

Conformada por semillas que, de forma natural, están presentes en nuestros ecosistemas mediterráneos.Especies de fácil implantación, de muy bajo mantenimiento, y de gran colorido. Muy adecuada para restauraciones de zonas alteradas así como para la creación de espacios naturalizados en zonas urbanas y periurbanas.

Pradera con flores Mediterráneas

Mezcla de semillas de especies de flores silvestres, formada al 100% con sólo especies de flores autóctonas , para la creación de praderas propias de zonas clima mediterráneo, de escalonada y variada floración, y bajo porte, con requerimiento mínimo de riego y siegas. Adecuada para la creación de praderas naturales floridas de gran rusticidad.

Podemos confeccionar la mezcla de semillas adecuada para la creación y/o restauración de hábitats naturales de este tipo de ecosistema, en función de las características ecológicas concretas de la zona objeto de actuación.

Pradera en zonas de Dehesa

El ecosistema asociado a la dehesa se muestra como uno de los hábitats semi-naturales más interesantes de la Península Ibérica, ya que se trata de un paisaje único, que ha sido moldeado por la mano del hombre y el transcurso del tiempo, adaptando la vegetación típica del bosque mediterráneo a distintos usos, ganadero, forestal, y agrario, y manteniendo al mismo tiempo, la rica biodiversidad de las zonas donde se encuentra, a la vez que ha favorecido la riqueza paisajística y medioambiental.

Se trata además, de la base de la economía de multitud de poblaciones de nuestra geografía peninsular, sobre todo del Suroeste, debido a las diversas y variadas producciones asociadas a este ecosistema.

Pradera en zonas Salinas

Los suelos salinos, y en general, todo tipo de áreas de alta salinidad, suponen un interesante reto en la restauración ambiental, debido al problema de la presencia de sales en la estructura del suelo causan la expansión de las arcillas y la dispersión de las partículas finas que obstruyen los poros del suelo a través de los cuales circulan agua y oxígeno. También favorecen la formación de costras superficiales.

Desde SEMILLAS CANTUESO proponemos la creación de praderas naturales para este tipo de entornos de alta salinidad, por lo que elaboramos una mezcla de especies especialmente tolerantes a elevados concentraciones de sal.

Pradera Atlántica

Composición de semillas de especies de plantas autóctonas , tanto anuales, como vivaces , adecuadas para la creación de praderas naturales en zonas de clima húmedo y de influencia atlántica. Especies de fácil implantación , que no requieren mantenimiento, y de gran colorido.

Composición de semillas válida para suelos frescos y sueltos, con materia orgánica y de pH neutro o ácido.

Pradera con flores Atlánticas

Mezcla de semillas de especies de flores silvestres, formada al 100% con sólo especies de flores autóctonas , para la creación de praderas propias de clima atlántico, de escalonada y variada floración, con requerimientos mínimos de riego. Adecuada para la creación de praderas naturales floridas. Válida para suelos sueltos, frescos, con materia orgánica y pH neutro o ácido.

Pradera en zonas de Ribera

Dentro del manejo y control ambiental, los sistemas fluviales y los asociados a entornos acuáticos, han cobrado gran importancia gracias a la aceptación, de la idoneidad de una adecuada conservación y naturalización de este tipo de ecosistemas. Tanto hábitats acuáticos en entornos urbanos, como en entornos rurales, cobran gran relevancia en dos vertientes importantes de gestionar, la asociada a los valores naturales, y la propia de los riesgos derivados de este tipo de ecosistemas.

La vegetación de ribera asociada a ríos y arroyos, así como a lagunas y humedales, suponen una gran oportunidad de intervención para una adecuada gestión de los mismos. Los diversos estratos que conforman la misma, regulan caudales y crecidas, estabilizando las márgenes y permitiendo el establecimiento de una riquísima e importantísima fauna asociada, que encuentra en el microclima de este entorno acuático, un hospedaje perfecto como lugar de descanso y cría.

Pradera en zonas de Humedales

Comprendidas por humedales, lagunas y marismas, son numerosas las iniciativas destinadas a proteger este tipo de ecosistemas, particularmente sensibles a los cambios ambientales por su íntima relación con un nivel crítico de agua.

Así, desde la Convención RAMSAR, se han sistematizado líneas de ejecución para inventariar y gestionar este tipo de sistemas hídricos. No obstante, aunque estos ecosistemas se refieren a hábitat naturales, también ha crecido notablemente en los últimos años en el paisajismo ambiental, la ejecución artificial de zonas estancas casi totalmente naturalizadas.

En este sentido, desde SEMILLAS CANTUESO proponemos relaciones de especies idóneas tanto para restauración de este tipo de ecosistemas, como para la ejecución de nuevos humedales en espacios ajardinados o ligados a la gestión del territorio.

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